Gigantes y cabezudos al son de la dulzaina

cabeceraUnas veces villanos, otras héroes, los Gigantes forman parte del imaginario colectivo desde los pretéritos tiempos medievales. Protagonistas de leyendas y cuentos infantiles, el gigante es la representación tanto de la sublimación de la humanidad como de la encarnación de sus más terribles temores, pues el gigante poderoso y bonachón y el colosal destructor a menudo comparten presencia en las fabulaciones, pues acaso son ambos las dos faces de nosotros mismos…

Sea como fuere, los gigantes aparecen en las crónicas festeras divinas y paganas de diversos puntos de España, y allende nuestras fronteras, desde antiguo, siendo su origen aún un misterio por desvelar. En Caravaca de la Cruz, desde luego, son parte esencial de las Fiestas en Honor a la Santísima y Vera Cruz, pues los Gigantes y Cabezudos, queridos por pequeños y mayores, son los embajadores de los festejos, pregoneros silenciosos de los días de algarabía y solemnidad que están al llegar. En un dueto indisoluble, los Gigantes (y cabezudos) acompañan al Tío de la Pita (y Tamboril) en sus desfiles por las carreras caravaqueñas, escenarios desde antaño de la desbordante alegría de la chiquillería domada al son de melodías populares.

1

Solemnidad gigantil

Y sin embargo, los gigantes no siempre fueron parte casi exclusiva de nuestras Fiestas. En su origen, y como nos señalan los documentos históricos, los gigantes eran parte del cortejo de la fiesta del Santísimo Sacramento, o Corpus Christi, la solemnidad religiosa más importante del año en aquellos tiempos y que más esmero requería por parte de las mayordomías encargadas de su organización. Se habla de “danzas y gigantes” como parte de las celebraciones del Corpus, en las que también aparece una figura diabólica llamada Tarasca, una especie de serpiente dracónica, representante de Lucifer, cuyo destino al final de los festejos era perecer en las llamas purificadoras.

La razón de la presencia de los gigantes en la celebración del Corpus navega en la conjetura; acaso podría explicarse como un simbolismo de la separación entre lo terrenal y lo divino, siendo los gigantes los heraldos de lo perecedero, como ellos mismos, meros seres de tela, madera y cartón, frente a la eternidad espiritual.

La primera documentación relativa a los gigantes caravaqueños data de 1628, en las fiestas del Corus Christi, con el pago de 160 reales del Mayordomo Juan Torrecilla Merino al artesano Tomás Carbonell para la hechura de cuatro gigantes y un caballo, partes de una representación teatral. Así mismo, en el mismo año se halla testimonio del pago de 142 reales y 36 más por montar los gigantes y conducirlos, respectivamente. Su presencia se mantendría en las décadas siguientes, siempre ligados al Corpus.

2

El ocaso y resurgimiento de los gigantes

En 1780, las danzas de “gigantones y enanos” fueron prohibidas por Real Cédula de Carlos III, sin duda impulsada por los Obispos Ilustrados que encontraban de poco gusto decoroso éstos elementos, declarando que “…su concurrencia ocasiona no pocas indecencias y sólo sirven para aumentar el desorden y distraer o resfriar a la Majestad Divina”. Sin embargo, pasados los temores a la sanción de las primeras décadas, la prohibición se fue olvidando y en el siglo XIX las danzas de gigantes y cabezudos o enanos volvieron poco a poco a poblar las festividades de corte no sólo religiosa sino también civil.

El cómo y cuándo los gigantones se vuelven parte de las Fiestas de la Vera Cruz de Caravaca es, una vez más, un enigma. Se dispone de una fecha probable, 1839, en la que ya los gigantes formaban parte de los festejos patronales caravaqueños. Acaso se llegó a ésto con un proceso paulatino, en el que al ir cobrando mayor relevancia las celebraciones en honor a la Stma. Cruz, así los gigantes y dulzainas fueron abandonando las solemnidades del Corpus para incorporarse a las festividades locales.

Desde entonces y de forma más o menos constante, los Gigantes van a aparecer cada año en las calles caravaqueñas como preludio a las Fiestas de la Cruz, siempre bailando al son de las melodías del Tío de la Pita… ¡que ya suenan por nuestras avenidas!

El Tío de la Pita y sus gigantescos compañeros

El Tío de la Pita llega en un autobús, recibido con todo el cariño de un pueblo, y como si de un Flautista de Hamelín se tratase, como cosa de magia, logra que la multitud le siga mientras toca “Serafina la Rubiales”. Detrás de él y de su inseparable Tamboril, los Gigantes y Cabezudos cierran la comitiva portados por abnegados y expertos giganteros, duchos en el manejo y baile de los colosos de cartón.

El Tío de la Pita, con arraigo en diversos puntos de la Región de Murcia, surge en el Renacimiento, como parte de los rituales primaverales, el tiempo de las labores del campo. Es el despertador del huertano que debe ponerse a la faena, el músico que junto con su Pita (dulzaina) y un niño acompañándole al tambor, recorre las sendas de las aldeas y los campos tocando melodías que ayudan a los cultivos a romper su sopor y dar buenas cosechas. En Caravaca, además, el Tío de la Pita está ligado a los “Conjuros” que se practicaban desde el Santuario de la Vera Cruz, en el que la Reliquia era mostrada a los cuatro puntos cardinales para abjurar las tormentas y bendecir los campos.

Los testimonios documentales del Tío de la Pita aparecen desde el siglo XVI, del cual se datan documentos de pago a “músicos” que vienen de fuera de Caravaca a amenizar las fiestas del Corpus. Ya en el XVIII, se menciona el contrato anual a “un dulzainero” que acude a Caravaca para cumplir la misma tarea, hasta que su labor se liga de forma permanente a las Fiestas de la Cruz. Naturalmente, con el paso de la presencia de los gigantes en el Corpus a las Fiestas patronales caravaqueñas, el Tío de la Pita les sigue en la aventura, convirtiéndose desde entonces en inseparables compañeros de correrías y música en las postrimerías del mes de Abril.

4

Serafina está en la esquina, más seca que una sardina…

Sin duda, un halo de emoción acompaña la danza de los gigantes y cabezudos con la melodía del Tío de la Pita, pues es la señal inequívoca de que se aproximan las Fiestas de la Vera Cruz de Caravaca y Caballos del Vino. La dulzaina del Tío de la Pita resuena en las calles durante los cinco días más esperados por la chavalería de Caravaca, pues es tiempo de juego y bailes, y de probarse a uno mismo para ver cuánto ha crecido durante el año anterior tratando de alcanzar las enormes manos de los Gigantes.

Tras los Festejos, la dulzaina del Tío queda en silencio hasta el año siguiente, y los gigantes y cabezudos duermen su sueño reparador en la antiquísima Ermita de San Sebastián, deseando el pueblo caravaqueño que vuelvan a salir de su sopor al grito de “¡Gandules, gandules…!” mientras el Tío de la Pita vuelve a bajarse del autocar tocando aquello de:

“Serafina está en la esquina, más seca que una sardina.
Serafina, Serafina.
Serafina la Rubiales es una chica muy fina.
Serafina, Serafina.
Serafina mueve los pinreles,
que tu cara es un manojo de claveles.
Serafina, deja a ese bribón.
Serafina de mi alma, Serafina de mi corazón”.

5

AGRADECIMIENTOS

Al siempre solícito Peris González por su aportación documental y fotográfica.

Encuentro Nacional de Gigantes

cabecera-gigantesAgrupaciones procedentes de la Comunidad Valenciana, Murcia, Cataluña y Madrid participan este sábado, 22 de abril, en el IV Encuentro-Peregrinación Nacional de Gigantes y Cabezudos, que se celebra en Caravaca de la Cruz, coincidiendo con el Año Jubilar 2017.

En total, son doce los municipios que estarán presentes en este evento promovido por la Asociación de Amigos de los Gigantes de Caravaca de la Cruz, con la colaboración del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, la Comisión de Festejos de la Cofradía de la Vera Cruz y distintas marcas patrocinadoras.

Entre las agrupaciones participantes se encuentran algunas de las más representativas de la tradición gigantera española, como la Colla de Nanos y Gigantes de Alicante, cuyo origen se remonta al siglo XV, incorporada desde el siglo XX a la fiesta de las Hogueras de San Juan, o los de Monovar, documentados desde el año 1940.

Tampoco faltarán a la cita la asociación ‘El tío Pajero’ de Abarán, con su banda de gaitas ‘Mazicandú’, la Comparsa de Barberá del Vallés, los Gigantes y Cabezudos de Cehegín, el Grup de Danses del Pinós, la asociación ‘La Espartosa’ de Estación de Blanca, así como los gigantes de Novelda, Ontinyent, Torrejón de Ardoz y la Asociación ‘La Chirimía de Murcia’.

Como anfitriones de este encuentro-peregrinación, saldrán a la calle los centenarios gigantes y cabezudos de Caravaca de la Cruz, formados por once gigantes y varios cabezudos, amparados bajo el manto de sus progenitores ‘El Nano’ y ‘La Nana’.

Caravaca vuelve a ser sede de un encuentro nacional de gigantes, tras los celebrados en 2000 y en los años jubilares 2003 y 2010.

GigantesCaravaca01

Programa de actos

El IV Encuentro-Peregrinación Nacional de Gigantes y Cabezudos de Caravaca de la Cruz dará comienzo a las 10.00 horas del sábado, con la recepción de asociaciones y la ‘plantá’ en la Plaza Paco Pim. A las 12.00 horas, tendrá lugar un primer pasacalles por la Gran Vía, momento en el que se desarrollarán las típicas danzas y juegos de gigantes.

Tras la recepción a todos los participantes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, a las 14.00 horas, tendrá lugar un nuevo pasacalles por Gran Vía, Plaza del Arco a Salones Castillo de la Cruz. La Asociación de Amigos de los Gigantes de Caravaca de la Cruz continuará por Plaza del Arco, calle Gregorio Javier, Vidrieras, Canalejas, Poeta Ibáñez a Placeta del Santo.

CartelIVEncuentroPeregrinacionNacionalGigantesUCabezudos

I Concurso de Balcones y Escaparates festeros

cabecera-concursoLa Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, en colaboración con el portal web caravacafiestas.com y el patrocinio de Acciones Urbanas, Servicios y Medio Ambiente, convoca la primera edición del concurso ‘Balcones y escaparates festeros’.

A través de este certamen, la Concejalía de Festejos hace un llamamiento a todos los comerciantes, empresarios y vecinos de la localidad para que decoren sus locales y viviendas con elementos inspirados en las Fiestas en honor a la Santísima y Vera Cruz. El objetivo es embellecer la ciudad durante la celebración de sus festejos patronales y, al mismo tiempo, reforzar la campaña de promoción online que durante el mes de abril se despliega en redes sociales.

Para participar tan sólo hay que seguir la página en Facebook ‘Caravaca en Fiestas’, subir una imagen de tu balcón o escaparate y etiquetar la publicación con #BalconesYEsparatesFesteros. El jurado seleccionará un total de diez fotografías finalistas y serán los propios usuarios de esta red social los que elijan las tres ganadoras, mediante el número de ‘me gusta’ conseguido.

La empresa concesionaria de servicio municipal de limpieza viaria, mantenimiento de jardines y recogida de residuos urbanos, Acciones Urbanas, Servicios y Medio Ambiente, otorgará un primer premio, para cada una de las categorías de balcones y escaparates, consistente en una jornada a pensión completa en el Hotel Puerto Juan Montiel, Spa & Base Náutica, de Águilas.

Las bases que regulan este concurso están disponibles para su consulta en la sección actualidad del portal web caravacafiestas.com.

La Patrulla Águila en Caravaca

cabecera-patrullaLa Patrulla Águila sobrevolará el cielo de Caravaca de la Cruz al término de la tradicional Ofrenda Floral a la Vera Cruz, que tiene lugar en la mañana del 1 de mayo, dentro de las fiestas patronales.

El alcalde, José Moreno, ha recibido hoy en el Salón de Plenos a los pilotos del grupo de vuelo acrobático del Ejército Español de Aire, que se han desplazado a la ciudad para planificar esta actividad. Los pilotos han visitado el Consistorio, encabezados por el comandante José Manuel García Mora y el caravaqueño Juan Ramón Ruíz, que es uno de los siete pilotos titulares de la patrulla.

José Moreno ha querido agradecerles el gesto que van tener con Caravaca de la Cruz y su Año Jubilar 2017, con la actividad que tendrá lugar el próximo 1 de mayo y con el encuentro que mantendrán hoy con niños y niñas en el teatro Thuillier. Asimismo, ha informado, para tranquilidad de los vecinos, que durante la jornada del próximo martes 25 de abril tendrán lugar las pruebas de las pasadas y acrobacias de cara al 1 de mayo.

RecepcionPatrullaAguila01 RecepcionPatrullaAguila02

Sorteo de números 2017

cabecera-sorteoEl domingo 2 de abril de 2017 se procedió al tradicional sorteo de números para los Caballos del Vino. Este sorteo asigna el orden de subida a la Basílica Santuario para las distintas peñas para este próximo 2 de mayo. A continuación os dejamos el listado de los números. Suerte a todos.

1- Caprichoso
2- Insolente
3- Azahara
4- Solitario
5- Jeque
6- Aspirante
7- Púa
8- Cabezico
9- Gacel
10- Pura Sangre
11- Campeón
12- Mudacid
13- Flecha Roja
14- La Pastora
15- Panterry
16- Rebelde
17- Baezano
18- Solterón-Triana
19- Espartaco
20- Jupiter
21- Puntazo
22- Escándalo
23- Bavieka
24- Jabato
25- Mustafá
26- Retorno
27- Sagitario
28- Ambicioso
29- Cartujano
30- Albino
31- Gaditano
32- Mini-pua
33- Santa cruz
34- Artesano
35- Cortijero
36- Soberano
37- Almanzor
38- Calimocho
39- Berea
40- Triunfador
41- Campanazo
42- Sangrino
43- Zuagir
44- Jubiloso
45- Calesera
46- Universo
47- Terremoto
48- Terry
49- Califa
50- Zambra
51- Mel-azules
52- Silencio
53- Mayrena
54- Gladiador
55- Exigente
56- Legendario
57- Peregrino
58- Chirinos
59- Centauro
60- Luminoso

unnamed

V concurso de las Fiestas de Caravaca en Instagram

cabecera-instagramLa Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, con la colaboración de ‘Caravaca en Fiestas’ y el patrocinio de Aqualia, convoca la quinta edición del concurso de fotografía ‘Fiestas de Caravaca’ en la red social Instagram. Esta iniciativa forma parte de las acciones de promoción online de las fiestas patronales.

Para participar en el concurso es necesario seguir el perfil en Instagram @CaravacaEnFiestas y etiquetar las imágenes, tomadas entre el 1 de abril y el 5 de mayo de 2017, con la etiqueta #FiestasDeCaravaca. El jurado seleccionará un total de diez fotografías finalistas y serán los propios usuarios de esta red social los que elijan las tres ganadoras, mediante el número de ‘likes’ conseguido. Los tres ganadores recibirán premios tecnológicos por cortesía de Aqualia.

Las bases que regulan este concurso están disponibles para su consulta en la sección actualidad del portal web caravacafiestas.com.

Tras cuatro ediciones de este certamen, la etiqueta #FiestasDeCaravaca suma un total de 3.319 publicaciones. El pasado año resultaron ganadores, Roger Fernández (@roger_bnw) con 1.108 votos, Maribel Guillén (@mbel.8) con 1.004 votos y Marina Campoy (@marinacampoyr) con 946 ‘likes’.

La curiosa tradición del Viernes de Lázaro en Caravaca

cabecera-lazaroCon el final de la Cuaresma ya próximo, y a una semana del Viernes de Dolores, resulta pertinente recuperar el relato de una vieja tradición caravaqueña que tenía lugar el viernes anterior al de Dolores, y que ayer y hoy se conocía como el Viernes de Lázaro. Actualmente, en éstas fechas se celebra un triduo en honor a San Lázaro, en los tres días precendentes al mencionado viernes de Lázaro, pero la celebración antigua tuvo una forma algo diferente.

Era costumbre en tiempos más pretéritos acudir el mencionado viernes anterior al de Dolores al Santuario de la Vera Cruz, donde desde el siglo XVIII al menos, existe en el lado de la Epístola un altar dedicado al bienamado amigo de Cristo, muerto por enfermedad y resucitado por Su voluntad. Los caravaqueños se congregaban por cientos en el templo, durante todo el día, para orar en el altar de San Lázaro, quizás como parte del atávico sentimiento de suplicar a los Santos remedios imposibles para la mano humana, o como pleitesía a los fallecidos, como lo estuvo Lázaro. Era en efecto un día multitudinario, alcanzando su máxima afluencia a las 3 de la tarde, la hora del miserere, cuando “la iglesia se quedaba pequeña y el espacio dedicado a velas y cirios rebosaba hasta el peligro de incendio por saturación“.

¿Una costumbre de raíces en la Europa del Este?

A día de hoy no se ha esclarecido con nitidez el origen de ésta costumbre caravaqueña del Viernes de Lázaro. Algunas investigaciones antiguas y pendientes de revisión apuntan a que tal tradición fue importada por alguien con la buena intención de revitalizar la afluencia de fieles al Santuario en esta fecha concreta, dado que la presencia masiva de caravaqueños en el Viernes de Dolores y el Viernes Santo en el Castillo se daba por sentada.

articulo-1

Existe una hipótesis sobre las raíces de ésta tradición que habla de la cristianización de una festividad eslava con origen en Serbia y que responde al nombre de Sábado de Lazarel o Sábado de las Flores. En tal festividad, celebrada el sábado antes de Ramos, es costumbre entre otras que las muchachas jovenes, en grupo de tres máximo y vistiendo una de ellas al estilo nupcial, marchen con hojas de sauce adornando su cabello, cantando un himno triste y melancólico que habla de la trágica muerte de un tal Lazarel, víctima de una caída mortal desde un árbol al intentar coger una flor para su amada prometida. No deja de ser una celebración de origen pagano, de celebración de la Primavera.

El cómo ésta festividad llegó a Caravaca, cristianizada y adaptada a las fechas y el contexto religioso local, es aún un misterio. Sin duda existen coincidencias entre el caravaqueño Viernes de Lázaro y el eslavo Sábado de Lazarel, como la celebración de ambos a inicios de Primavera, tomando como base la muerte, y con los lamentos tanto de las hermanas del resucitado amigo de Cristo como de la prometida de Lazarel y sus acompañantes. Sea como fuere, ésta curiosa tradición caravaqueña que tanta popularidad amasó en el siglo pasado y que cayó en el olvido durante muchos años, hoy en día está recuperada en forma del mencionado triduo a San Lázaro, que si bien difiere de las maneras antiguas de ésta costumbre, en esencia su significado no ha cambiado y sigue concentrando a muchos caravaqueños y caravaqueñas con ánimo de rendir culto a Lázaro, uno de los pocos mortales corrientes y molientes que ha vuelto de la muerte para contarlo.

articulo-2

Fuente: ‘Crónicas para la Historia de Caravaca’. J. A. Melgares Guerrero.

Entrevista a Elisa, Hermana Mayor

entrevista-cabeceraIniciamos con esta publicación una serie de entrevistas a distintas personalidades relacionadas con el mundo de la fiesta, aprovechando el Año Jubilar 2017. A través de estas entrevistas conoceremos más las distintas entidades que trabajan en las fiestas de Caravaca, sus funciones y las novedades de cara a este año.

Elisa María Giménez-Girón es la Hermana Mayor de la Real e Ilustre Cofradía de la Vera Cruz de Caravaca. Encargada de la organización de los actos religiosos del Año Jubilar, charlamos con ella para conocerla un poco más. Esto fue lo que nos contó.

¿Cómo valora sus dos años en el cargo de Hermana Mayor de la Cofradía?

La valoración es muy positiva; estar cerca de la Cruz, poder difundir el culto, poder trabajar por ella y, a la postre, por el pueblo de Caravaca. Para mí está siendo una satisfacción, aunque, bueno, hay sus pequeños momentos, como todo en la vida. Pero priman más las cosas buenas que las malas. Desde aquí me gustaría animar a todos los hermanos cofrades a pensar por lo menos en ser Hermano Mayor y a valorarlo, y a presentarse.

¿De qué logro se siente más orgullosa dentro de la Cofradía?

Bueno, los logros de la Cofradía no creo que sea yo tampoco quien los tenga que decir. Esas cosas las deben valorar los demás, pero creo que son la difusión del culto, las visitas de personalidades que han venido de la Iglesia Católica a la basílica, el estar preparando un Año Jubilar… Todo en general.

¿Algún momento más complicado que recuerde?

Sí que hubo un momento complicado para mí, que fue el tomar la decisión de continuar dos años más o no continuar. Yo siempre había pensado que estaría solamente dos años, que yo no iba a ser la Hermana Mayor del Año Jubilar y, bueno, se dieron unas circunstancias… y tomar esa decisión ha sido uno de los momentos más difíciles.

¿Dispone Cofradía de algún plan para renovar o ampliar el Museo de la Vera Cruz?

El anterior Hermano Mayor, Pedro Pozo, ya adquirió una colección de cruces de un anticuario caravaqueño, Juan Torrecilla, que se incorporó al museo. Y durante mi etapa se reformó también el museo y se incorporó también la custodia procesional, que hasta entonces estaba en una esquina de la basílica. Así se puso en valor tanto la custodia como el museo.

¿Cómo juzga usted el estado del patrimonio allí custodiado y expuesto actualmente?

Bueno, yo lo veo bien, pero creo que debemos ampliarlo y creo que debe mejorarse, porque los visitantes de la basílica muchas veces repiten y creo que no podemos tener un museo permanentemente igual. Hay que darle cambios e ir ampliándolo porque cada vez la afluencia de visitantes es mayor y hay que ofrecer una alternativa también y exponer todo lo que tengamos en Caravaca.

¿Cuál es el papel de Cofradía dentro de los Caminos de la Cruz?

La Fundación Caminos de la Vera Cruz es una fundación público-privada que se creó en 2016 para la difusión del culto a la Cruz y para la administración también de los incentivos fiscales por parte de las empresas. Creo que la Cofradía debe estar ahí por ser la garante de que todo lo que se hace entorno a la Vera Cruz tenga el sello religioso y no se profane la imagen ni se malutilice y se trate con el debido respeto, y también la Cofradía ha de estar informada de todo lo que se mueve en torno al Año Jubilar. Esta fundación tiene la vocación de permanecer en el tiempo, la componen varias empresas, la Comunidad Autónoma, la Cofradía de la Cruz, así como el Ayuntamiento. Es la primera vez que la Cofradía está en estamentos de este orden y creo que su papel es muy importante.

En cuanto al Año Jubilar, ¿qué planes de actuación tiene Cofradía en 2017?

Cofradía tiene una misión fundamental en el Año Santo, y es recibir a los peregrinos. No sé si vamos a poder hacer alguna iniciativa más que lo que es puramente la atención de los peregrinos en la basílica. Es la encargada de preparar todo en la iglesia, la coordinación de los sacerdotes junto con el obispado… No es que los coordinemos nosotros, pero tenemos que estar en contacto con los sacerdotes para el sacramento de la confesión, los horarios de misas, el tema del voluntariado, la preparación de las celebraciones cuando son fuera de la basílica, porque son muy multitudinarias; hay que preparar las sillas… Se están preparando más infraestructuras, como unos toldos para los meses de verano, unos confesionarios portátiles para conferir una mayor intimidad en la confesión en la explanada, etc. Se están realizando algunas mejoras en la basílica, como cambiar cortinas, arreglar bancos, la megafonía necesaria para las celebraciones religiosas en la calle, en fin, todo eso requiere una cantidad de trabajo que básicamente es la función de la Cofradía en el Año Jubilar.

Por supuesto, el Quinario de 2017 será un quinario muy especial, por lo menos desde esta Junta de Cofradía así lo pretendemos, queremos invitar a las cinco ciudades santas. Queremos que venga el patriarca de Jerusalén o el custodio de Tierra Santa, dependiendo de su disponibilidad; queremos que venga un cardenal de Roma, ya le hemos cursado invitación al obispo de Santander, queremos que venga el arzobispo de Santiago de Compostela, Don Julián Barrios, que ya estuvo aquí en 2010; entonces, queremos que tenga un nivel religioso de más trascendencia que en los años anteriores.

Sobre la Cruz de Caravaca, imaginamos que serán muchos los que contactan para informarse sobre el Año Santo, pero nos interesa especialmente saber qué contactos llegan desde el extranjero. ¿De qué sitios conoce que hayan contactado con Cofradía acerca de la Cruz?

Hay gente de toda Sudamérica, en Sudamérica es muy conocida la Cruz. Hay gente de Norteamérica también, de Texas vienen con cierta frecuencia a la basílica, una vez al año o así. Piden muchas veces contacto, que se les mande algún objeto retocado por la Cruz, porque son personas que quizás tienen algún problema de salud… Hace poco se mandó un pañito que había sido retocado por la Cruz a Perú, porque así nos lo solicitaron y siempre que podemos atender estas cosas las hacemos. También los domingos vienen bastantes brasileños… Sí que hay una dimensión internacional. Este año se ha fomentado mucho la relación con Italia, con Polonia, vino el máximo responsable de las peregrinaciones del Vaticano, Monseñor Andreatta, estuvo aquí en Caravaca el invierno pasado. También hay un grupo de ucranianos que están en Murcia, muy devotos de la Cruz, que vienen a hacer sus celebraciones religiosas con cierta frecuencia. O sea, que la dimensión internacional es evidente.

Si tuviera la posibilidad de hablar con la Elisa que asumió el cargo de Hermana Mayor hace dos años y pico, ¿qué consejos o recomendaciones le daría con la experiencia que tiene ahora?

Pues yo le aconsejaría que siguiese fiel a los principios de la Iglesia Católica, que pensara que tiene que promover el culto a la Cruz, que la Cruz es lo más importante y el referente que tiene esta Cofradía, que es una Cofradía de gloria, para hacer fiestas, para organizar un Año Jubilar. Y que fuese muy responsable de lo que significa ser Hermana Mayor de la Cofradía de la Cruz, una cofradía que traspasa nuestras fronteras, que no se queda solamente en Caravaca, que tiene una dimensión importante fuera de Caravaca y es la que representa a nuestra Santísima Cruz fuera, y eso es un honor, pero también tiene que ser una responsabilidad.

Si quiere, aproveche para mandar algunas palabras a los caravaqueños.

Bueno, yo quisiera desde aquí animar a que este año 2017 todos los caravaqueños se acercasen a hacerse hermanos de la Cruz. Es muy importante el participar dentro de la Cofradía, el poder estar informado de lo que ocurre y el poder decir “yo soy hermano de la Cruz; soy caravaqueño y hermano de la Cruz”. Por eso invito a todos aquellos caravaqueños católicos que aún no sean cofrades a que se acerquen a la Cofradía, a que se hagan hermanos de la Cruz y formen parte de esta gran hermandad que es la Cofradía de la Cruz.

La “Noche del Reventón”: Tortas Fritas y Ceniza

cabecera-tortasComo cada año y a modo de ritual de preparación para la semana de Pasión, Semana Santa, nos acercamos al período de Cuaresma, que según la tradición cristiana, fue el período de 40 días que Jesucristo pasó en el desierto ayunando y preparando su espíritu para los futuros acontecimientos. Siguendo la religiosa tradición de “cargar con nuestra cruz”, desde el medievo no han faltado fervorosas muestras de piedad en forma de imitaciones de las penurias de Cristo, desde creyentes que se flagelan las carnes, a semejanza de los latigazos infligidos al Redentor, hasta hacerse crucificar, literalmente, para entrar en comunión absoluta con los dolores que hubo de padecer el mismo Jesús. Casi nada.

No es extraordinario, por tanto, que en la cristiandad se considere cita anual ineludible, si bien con dispares criterios de cumplimiento, la anteriormente referida Cuaresma: cuarenta días completos antes de la Semana Santa propiamente, días en los que tal y como se nos transmite por tradición no se puede comer carne los viernes; aunque tan liviana prohibición contemporánea no sería comparable al mucho más estricto ayuno al que se someterían las gentes piadosas en tiempos más pretéritos con el ánimo de empatizar en lo posible con la abstinencia alimentaria de Jesucristo en sus 40 días en el desierto y cargar, de ésta manera, con su “Cruz”, al tiempo que se “limpia” el alma para la semana Pasional.

Tragar hasta reventar

La Cuaresma comienza formalmente el Miércoles de Ceniza, día marcado en el calendario cristiano apostólico como el indicado para acudir a las iglesias y parroquias a lo que llamamos “ponerse” o “echarse” la ceniza en la frente de manos de un sacerdote, pues recuerda que “polvo eres y en polvo te convertirás”, que la vida es finita, un valle de lágrimas. Desde ese momento arranca el solemne período de Cuaresma en el que cada cual, de acuerdo a su conciencia, se pone las restricciones que su convicción le permita. Aunque en ningún lugar se indica que antes del Miércoles de Ceniza ya haya que ponerse el hábito…

Tal es la finalidad de la fiesta pagana del Carnaval, el baile de máscaras, los días de exceso antes de la abstinencia. Salid, bebed, comed, y no dudéis en bailar, que mañana quién sabe si estaremos en otro lugar. O como mínimo, habremos de estar 40 días de depuración espiritual.

En ésta coyuntura, nace una tradición muy caravaqueña que hunde sus raíces en siglos pasados: la Noche del Reventón, hermosa costumbre etnológica tan sencilla que se explica en pocas palabras: La noche del martes de Carnaval, el día antes de miércoles de Ceniza, comer ‘tortas fritas’ hasta no poder más. O lo que es lo mismo, hasta reventar.

Tales tortas fritas pueden comerse solas, con azúcar, chocolate a la taza, o cualesquiera acompañamientos del comensal. A gusto del consumidor. La única condición para cumplir con el mandato secular de la Noche del Reventón es tragar tortas hasta hartarse. Y el día siguiente, empezar la abstinencia cuaresmal.

tortas fritas

La Torta Frita que vino del Pasado

Quien éste texto rubrica, puede dar Fe de que semejante costumbre no existe mucho más lejos de nuestra Comarca del Noroeste. En mis años universitarios en la ciudad de Murcia, busqué sin éxito cada martes de Carnaval una confitería, panadería u obrador que me sirviese unas pocas ‘tortas fritas’ para mi particular Noche del Reventón, recibiendo de aquellas buenas gentes nada salvo cierto gesto de confusión. Las Tortas Fritas y la Noche del Reventón es un elemento idiosincrásico particularmente localizado y muy digno de transmitirse y conservarse. Pero, ¿De dónde viene tamaño disparate gastronómico? La documentación conservada desde luego no arroja apenas información. Todo lo que podemos hacer es conjeturar que tal tradición proviene de la Edad Media, período histórico en el que a la dificultad endémica de procurarse una adecuada alimentación se le sumaba la obligación religiosa de guardar la Cuaresma como todo buen cristiano, con sus correspondientes abstenciones alimenticias, si bien es bastante lógico pensar que en los confortables palacetes y castillos nobles resultaba sensiblemente más cómodo guardar los piadosos ayunos que en los estamentos más desfavorecidos. El campesinado, aguzando el ingenio y echando mano de los ingredientes más básicos a su alcance (agua, sal, harina y huevos, en su versión más elemental) se procuraban una masa densa y pastosa que separada convenientemente en trozos más pequeños y frita en aceite originaba una más que respetable cantidad de “tortas” que llenaban bien la panza y permitiría a las gentes de la plebe soportar los rigores cuaresmales.

Ésta receta, naturalmente adaptada y modificada a los gustos y posibilidades de la era moderna, es la que fundamentalmente ha llegado a nuestra época. Y a día de hoy, acaso un milenio después, las ‘tortas fritas’ continúan reuniendo a las familias en torno a una cena a base de éstas delicias ancestrales elaboradas con productos que la tierra tan generosamente nos brinda. Raro es el teléfono que no suene un día o dos antes del miércoles de Ceniza y al otro lado haya una madre o abuela, padre o abuelo, que diga “pásate por casa si quieres a por unas tortas fritas, que me han salido muchas…”

Feliz Martes de Carnaval. Felices Tortas Fritas. Que ustedes revienten bien.

Podéis encontrar una receta de ‘tortas fritas’ pinchando ésta dirección.

http://www.turismocaravaca.com/blog/noche-de-reventon-noche-de-tortas-fritas/

¡Que aproveche!

Cuando los toros eran la fiesta en Caravaca de la Cruz

cabecera-toros-cefEl caballo en Caravaca de la Cruz no es solamente un animal, ni una bestia de carga, ni un medio de transporte. El caballo en la ciudad de la Cruz es un compañero de pleitesía, un igual, un hermano de celebración. Sin la presencia de nuestros amados caballos, no existirían aspectos tan singulares de nuestras fiestas como los Caballos del Vino, candidatos a Patrimonio Inmaterial de la Unesco, raíz de nuestra cultura y tradiciones más instaladas en nuestro subconsciente. Con el caballo honramos a nuestra patrona, la Vera Cruz de Caravaca; el caballo está presente en cada gran acontecimiento, ya sea engalanado con extraordinarios mantos o portando a los Reyes Cristianos y Sultanes Moros. El caballo es institución caravaqueña.

Y sin embargo, no siempre fue así. Hace quinientos años, las antiquísimas tradiciones de fiestas protagonizadas por reses, toros, vacas… llenaban los coetáneos programas de fiestas populares de la península ibérica, tradición a la que Caravaca no era ajena. Si bien es cierto que en los últimos dos siglos el toro cedió su puesto de honor festivo al caballo en nustra ciudad, y que hoy en día la fiesta con toros está prácticamente extinta, existe prueba documental de que Caravaca festejaba los días de guardar con lo que llamaban “juegos de toros”, a semejanza de como se practican hoy en día, al cabo encierros de toros que corrían en una cierta libertad vigilada por aquellas estrechas y tortuosas calles caravaqueñas bajo los gritos y la algarabía de los asistentes.

Documentada está la organización del primer festejo taurino del que se tiene noticia, en 1538; no así el primer festejo taurino caravaqueño en lo absoluto, que ya se celebraban tiempo ha. El concejo dictaba las normativas civiles a seguir, los precios a abonar por las cabezas que han de usarse en la fiesta y los ganaderos que proveen los animales, entre otras tantas. Disposiciones destinadas sino al mantenimiento del orden y a la estructuración de los festejos, pues muy sencillo había de resultar que todo se fuese de madre y hubiera más tarde que lamentar los estragos consecuentes.

toros-en-caravaca2

No obstante, la inapelable reglamentación taurina no fue óbice para que en cierta ocasión un festejo taurino se saltase todas las barreras organizativas e incluso éticas, en una explosión de espontaneidad entre aquellas embrutecidas gentes del siglo XVI de la que salió un peculiar y malhadado encierro de reses en las callejuelas de Caravaca.

Sucedió en torno a 1587. El licenciado Arias Pérez, a la sazón gobernador de Caravaca, quizás llevado por un arrebato emocional o con ánimo de ganar popularidad entre las humildes gentes de la villa, presuntamente autorizó un encierro de reses espontáneo sin haber marcado las reglas debidas. Un grupo de hombres se dirigió al término de Moratalla, hasta las tierras de un tal Pedro de Henarejos, ganadero y propietario de 20 cabezas de ganados, las cuales fueron arrebatadas prácticamente a la fuerza por la mencionada banda, y llevadas a golpe de garrocha (bastones acabados en punta metálica, normalmente usados para guía del ganado) hasta Caravaca. Allí, las bestias fueron encerradas en un corral durante dos días, tras los cuales fueron liberadas, para su desgracia, con destino a protagonizar unas salvajes persecuciones por las arterias caravaqueñas, a lo largo de las cuales fueron apaleadas, apedreadas, y finalmente expulsadas de la villa. Semejante despliegue de violencia había ignorado totalmente las rutinarias disposiciones municipales para la celebración de las fiestas de toros; léase como ejemplo que se defenestraron las prohibiciones de utilizar las citadas garrochas y de dañar deliberadamente a las reses, si bien sobre ésta última se solía incurrir en “accidentados incumplimientos”, puesto que los animales matados se despiezaban y vendían en las carnicerías de la villa.

El resultado del improvisado y desorganizado encierro fue la muerte de 3 vacas y una becerra, amén de haber resultado herida la práctica totalidad de la vacada. Obviamente, el propietario de las reses agredidas, Henarejos, clamó por un desagravio y demandó al licenciado Arias Pérez y a los hombres que le “expropiaron” el ganado ante el Honrado Consejo de la Mesta, la más alta autoridad en asuntos de índole ganadera y pastoril, entre otros. Tras un rosario de acusaciones, contraacusaciones, defensas, recursos, y demás, finalmente el licenciado Arias Pérez, responsable último de aquel suceso, fue condenado al pago de una indemnización ascendente a 15 ducados y las costas del proceso legal, si bien el ínclito gobernador, proclamando su inocencia, presentó apelación, tras la cual su sentencia fue sensiblemente atenuada.

toros-en-caravaca1

No es objetivo del que escribe lanzar un debate animalista sobre la idoneidad de las fiestas con toros y vacas, ni cargar contra aquellas gentes del XVI que, en su contexto histórico, cultural e intelectual, al fin y al cabo, no podían aspirar a mucho más. Sirva ésto como narración de nuestra evolución como pueblo en cuanto a la participación animal en nuestras fiestas; que si bien debemos reconocer que nuestros ancestros eran ciertamente desmedidos en su práctica, no así sucede hoy con nuestros Caballos del Vino, cuyo elemento esencial, el caballo, es tratado con la máxima consideración y respeto. No podría entenderse de otra manera.

Fuente: “Un insólito caso de juego de toros en Caravaca en 1587″, de Francisco Fernández García, artículo de prensa en El Noroeste, septiembre de 2016.

Lea el artículo original y completo en:

http://www.elnoroestedigital.com/colaboradores-2/4017-un-insolito-caso-de-juego-de-toros-en-caravaca-en-1587